12 feb. 2010

¿Un apartado teórico? Sí, los exámenes suelen evaluar el aprendizaje realizado de conceptos (antes conocimientos) y de destrezas, y suelen hacerlo mediante una parte "teórica", en la que el examinando desarrolla un tema o varios, y en la que se evalúa cuánto sabe, y una parte práctica en la que se mide las destrezas adquiridas y la aplicación de los conceptos aprendidos. Casi siempre se suele señalar un umbral de lo que se considera "suficiente" y otro de lo que se considera idóneo, aunque la maldita improvisación o la
dejadez, cuando no el "despreciativo abandono", dejan, en ocasiones, estos parámetros al buen criterio del corrector. Luego pasa lo que pasa...

Pero volvamos al comienzo, que es lo que nos interesa: los conceptos están presentes a lo largo de toda prueba, de todo aprendizaje, y los procedimientos también. Sólo que en una parte se mide el desarrollo formal (que es un procedimiento) de los contenidos en una redacción en la que se prima la cantidad y calidad de los contenidos, y en otra parte se mide las destrezas en la aplicación de esos conceptos para resolver algún problema, alguna cuestión. Aquí se prima la evaluación de las destrezas demostradas. Si nos planteamos un modelo de prueba "exhaustivamente objetiva", esta relación intrínseca entre procedimientos y conceptos hace que acabemos desarrollando una tabla de criterios de corrección realmente complicada y abstrusa. Demasiado compleja para unas PAEU, en las que la multiplicidad y variedad de alumnos requieren criterios sencillos y universalmente reconocibles.

Por esto, el planteamiento de una larga lista de "prácticos" (que requieren una larga lista de conceptos) y una corta lista de "temas muy generales" no nos parece muy acertada ¿por qué no plantear listados homogéneos, en los que se pondere la cantidad de conceptos necesarios para alcanzar un nivel suficiente y un nivel idóneo tanto en la parte práctica como en la teórica? Realmente, si los alumnos de Geografía de segundo de bachillerato tuviesen que haber aprendido todos los conceptos necesarios para desarrollar con éxito las pruebas prácticas planteadas por la Universidad de Zaragoza para las PAEU, sabrían mucho, mucho más de lo que pensamos que tienen que saber. Pero, si los alumnos tuviesen que saber los conceptos necesarios para desarrollar la parte teórica sabrían también mucho, pero de una forma aleatoria: no tendrían una visión integrada de los conceptos, sino que sabrían mucho de algunas cosas, poco o nada de otras, y, en nuestra opinión, muy poco de algunas cosas muy determinantes de la Geografía y mucho de otras escasamente relevantes. Vamos a intentar poner ejemplos que justifiquen nuestras afirmaciones:

El relieve es un elemento esencial para entender el territorio español: conocer su distribución es clave para entender la conformación territorial y muchos repartos de actividades y población. Claro que también se puede conocer su formación, sus características estructurales, su modelado, su litología... ¿Qué se necesita saber en las PAEU? En las antiguas pruebas todo en aquellas cinco preguntas, en las nuevas casi todo, aunque quitándole mordiente al lenguaje de la Geomorfología, pero en un sólo tema. Claro, al englobar todos los contenidos en una sola cuestión, se pretende que sea la capacidad de escribir en cuarenta minutos lo que determine la cantidad de contenidos ¿puede decirse que este planteamiento del relieve va a dar lugar a un conocimiento "útil", estructurado y eficiente? Lo mismo puede decirse de la parte práctica: en la prueba va a haber dos apartados en los que se miden los procedimientos ¿se le planteará al alumno una cuestión a desarrollar en veinte minutos sobre formación, litología, estructura y modelado? ¿alguien se ha puesto a pensar en la cantidad de conceptos y destrezas que es necesario aprender para realizar esta actividad? pero es que, aunque se plantee sólo una cuestión parcial sobre el mapa litológico o el mapa de unidades morfoestructurales, el alumno debe saber todos los conceptos, aunque se le evalúe sólo de una parte. No vale conocer únicamente "cordillera alpina", "litología silícea", "relieve plegado" y "modelado kárstico". Saber eso supone saber los conceptos planteados en el documento de la Universidad de Zaragoza y muchos otros que no están explícitos pero que son necesarios. ¿Y todos esos conceptos e interrelaciones se pueden desarrollar en un sólo tema en cuarenta minutos? No, no se puede, a no ser que queramos convertir la Geografía en un conjunto de "recetillas" memorísticas muy parecidas a las que nos obligaban a estudiar hace muchísimos años. Pero es que además, lo básico, lo que realmente damos por supuesto que un alumno debe haber aprendido, la distribución del relieve, quizás queda diluido (quizás olvidado) entre tanto concepto...

¿Y los dominios bioclimáticos?... Continuamos en la próxima entrada